lunes, 6 de febrero de 2012

Capítulo 7

-¿Nos vamos a poner el pijama?- me preguntó Nora susurrando y yo le asentí.
-Vamos- le susurré yo también y luego le tiré el pijama para que se lo pusiera.
Nos lo pusimos y nos estiramos en las camas.
-Nora- le susurré.
-¿Qué?
-No sé.
-¿Entonces que dices?
-No sé. Era por hablar.
-Ja, ja- rió-. Eres gilipollas.
-Lo sé. Tranquila, lo sé- le dije dándole palmaditas en la espalda.
-Ja, ja. Venga a dormir mi querida gilipollas.
-Un bes- no terminé de decir un beso y ya me había dormido.
-Sí, un b- no pudo terminar, ja, ja.
Todo lo estábamos susurrando, eh, que tampoco somos éramos(bueno y somos), tan tontas.
Nos dormimos en seguida, estábamos súper cansadas del concierto y de correr.
-Sheila- me dijo una voz dulce-. Sheila- me dijo moviéndome de un lado para otro. Yo seguía queriéndome dormir-. ¡Sheila!- gritó esa "dulce" voz.
-¿¡Qué!?- me sobresalté. Estaba mi madre allí despertándome, Nora, obviamente estaba más que dormida. Tenía un sueño muy profundo. ¿Qué digo tenía? Tiene un sueño muy profundo, nunca cambiará.
-Ya está listo el desayuno cariño- me dijo otra vez dulcemente.
-Vale- dije todavía medio-dormida-. Ahora bajamos.
-Ok. Os esperamos.
Yo simplemente le asentí todavía medio-dormida y me volví a dormir.
Nos despertamos ya por las 12 de la mañana y vimos una nota al bajar a la cocina.
-¡Una nota!- dijo Nora medio gritando.
-Uy que lista, no me había dado cuenta- le dije sarcásticamente. La empecé a leer:- Queridas Sheila y Nora. Como no os habéis querido despertar, ahora si queréis desayunar os hacéis vosotras el desayuno. Nos vemos luego a las 18:00h. Nos hemos ido a un restaurante. SIN VOSOTRAS- putones, pensé y seguí leyendo-. Eso os pasa por dormir tanto, atentamente, tus padres.
Suspiré.
-¿Vamos a un restaurante nosotras también?- me preguntó Nora.
-Ok. ¿Nos vestimos primero?
-Mejor.
Subimos a vestirnos y nos pusimos una sudadera, con unos tejanos y unas converse. No nos queríamos matar para vestirnos, total, no habíamos desayunado y nos estábamos muriendo de hambre.
Bajamos y les dejé una nota diciendo que nosotras también habíamos salido por si acaso.
-¿No es un poco pronto para comer?- le pregunté a Nora.
-Sí...- dijo decepcionada-. ¿Vamos a por un helado?
-¡Ok! Aunque sea invierno... ¡Nunca de cansas de ellos!
Salimos de casa y fuimos a una heladería que teníamos cerca de mi casa. Entonces nos encontramos a un chico que me resultaba familiar en la heladería...
Se nos acercó.
-Hola- nos dijo.
-Hola- le dije yo-. ¿Nos conocemos?- le pregunté.

No hay comentarios:

Publicar un comentario