Nora me siguió y se sentó a mi lado.
-Déjame un rato para respirar- cogí aire-. ¿No?- le pregunté.
-Sí, lo siento. No me acordaba de que a ti no se te da bien educación física- hizo una pausa-. ¿Sí?
-Vale... Pero déjame respirar, ¿ok?- empecé a respirar muy profundamente-. Bueno, dime- volví a coger aire-. ¿Vamos al Forever 21?- le pregunté con una sonrisa.
-¿Te crees que estoy loca?- me preguntó sobresaltada-. ¿¡Cómo no vamos a ir al Forever 21!?- preguntó medio gritando.
-Calla tonta, que todos nos están mirando- le respondí medio susurrando. Ella se avergonzó.
-Bueno, vale. ¿Puedes caminar?- me preguntó.
-Hum...-dije pensativa. Cogí aire y pude comprobar que ya podía respirar-. ¡Sí!- me levanté del banco y le di la mano a Nora para que se levantara.
-Ok, vamos.
Fuimos caminando "lentamente"(lo digo entre comillas porque íbamos sólo un poco más lentas), hasta llegar al Forever 21.
Comenzamos a mirar un montón de camisas, shorts que ya habían puesto para la primavera, vestidos... ¡Sí, vestidos! ¡Justo lo que necesitaba para ir al concierto de Danny! Me probé un montón, pero sólo al final encontré el ideal.
Un vestido por encima de las rodillas sin mangas, magenta, que me pondría con una chaqueta negra y unos tacones negros. Nora se compró una camisa de tirantes verde con topos blancos, que se pondría con una chaqueta magenta, con unos pitillos rotos y unas converse.
Nos fuimos a comer al McDonalds. Pedimos la comida y nos lo comimos en la azotea. Al acabar nos fuimos a tomar unos helados.
-¿De qué lo quieren?- preguntó la dependienta que ponía las bolas de helado. Sí, helados en invierno, casi primavera.
-Yo- dije dubitativa-. Una bola de pistacho en un cucurucho.
-Pues yo uno de frambuesa- dijo sonriente Nora.
Nos sentamos en las mesas y había unos chicos que no nos paraban de mirar. Hasta que uno se nos acercó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario